La música nos marca de tal manera que hay algunos que desean llevar en la piel ese amor, de exteriorizar la noción de que sin ella no serían los mismos; algunas veces ha sido esta expresión artística la que los ha mantenido con vida. No se necesita ser músico para llevar la pasión en la piel.

Lo abstracto, lo que amamos, lo que le da sentido a nuestras vidas muchas veces se puede exteriorizar en las formas más bellas. Hay pocas cosas en las que la gente puede estar totalmente de acuerdo, una de ellas es que la música crea algo en el espíritu que se podría decir que lo eleva. Filósofos como Schopenhauer han encontrado en la música la única forma de lidiar con el desasosiego y vacío que hay en la vida. Claro que no se refiere a la música comercial que escuchamos hoy, pero nosotros sí hemos encontrado en ella una forma de entender los problemas, de bailar las alegrías y de superar el duelo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *